Estefanía Arista
Desde que te fuiste
siento que me empujan los hombros
hacia el subsuelo.
Hiciste rodar las estrellas
en la sal de las olas que chocan
y hoy yacen solas y ennegrecidas.
Mi vida no es lo que era:
anoche me mantuvo despierta
el trío de colores de tu pelaje,
la desesperación de no recordar
si poseía tu pelo tonos negros o cobrizos,
similares a los del mío.
Si éramos hermanos de eso, aunque fuera y si
aunque fuera, reconocerías
tus ojos en los de la miel del sol.
Yo no sé hacia qué horizonte
mirar si no puedes
agitarme la cola,
ser como un fuerte de almohadas
estas noches de invierno.
Un dolor que reconozco me cimbra,
me sacuden el corazón unos cuervos ansiosos,
nadan cerca de la espuma de las olas
ahora
tus cenizas
y sobre mi pecho hay un muro de acero
que divide la frontera entre quién fui
antes de tu partida
y quién soy ahora,
un ser que no volverá
a mirarte a los ojos.
Y Louise Glück dice: antes de tocarte,
ya te pertenecía. Sólo hacía falta
que me miraras.
Yo respondo:
cuánto es el tiempo tiempo que falta
para que me mires de nuevo.
Quiero olfatearte en sueños.
Saber que galopas como antes,
si donde estás ahora también hablas tanto,
también posees ese espíritu romántico
de quienes no esperan nada de este mundo.
Ahora sé que sabías algo que yo no:
perseguir las cosas sin rumbo, y disfrutarlas.
Esta vez
voy a intentarlo por ti.
Estefanía Arista. (Tijuana, 1995). Licenciada en Escritura y Literatura por la Universidad del Claustro de Sor Juana. Fue becaria del Festival Cultural Interfaz en la categoría de poesía (Culiacán, 2018) y en ensayo (Real del Monte, 2018). Obra suya aparece en revistas digitales como Tierra Adentro, Este País, Periódico de Poesía, La Novicia, Punto en línea y en algunas antologías nacionales e internacionales. Fue residente de la decimoctava promoción de la Fundación Antonio Gala para Jóvenes Creadores en España, donde terminó de escribir su primer libro, Hipocampo (Dharma Books, 2021). Actualmente es becaria de la Fundación para las Letras Mexicanas en poesía.